El JS Hotels Cide Palma no pudo despedir sus salidas de la temporada con una victoria, tras caer en el tie-break en la siempre exigente pista del CV Sant Quirze. Aun así, el punto sumado, unido a la derrota del CV Zaragoza frente al Vall d’Hebrón, permitió al conjunto mallorquín certificar de forma matemática su permanencia en la Superliga Femenina 2.
El equipo dirigido por Toni Figuera no encontró continuidad en su juego desde el inicio. Los errores de concentración y la presión ambiental marcaron un partido en el que las locales, conscientes de lo mucho que se jugaban, se mostraron más sólidas en los momentos clave. Así, los dos primeros sets cayeron del lado catalán, obligando al Cide Palma a reaccionar para mantenerse con vida en el encuentro.
La respuesta llegó en el tercer set, donde las palmesanas lograron asentarse en la pista y recuperar sensaciones. Ese impulso se trasladó al cuarto parcial, dominado con autoridad para forzar un tie-break que mantuvo la emoción hasta el final. Sin embargo, los pequeños detalles volvieron a decantar la balanza a favor del Sant Quirze en el quinto set.
Pese a la derrota, el punto conseguido tiene un enorme valor competitivo y emocional. El JS Hotels Cide Palma logra así, una temporada más, asegurar su presencia en la segunda categoría del voleibol nacional, confirmando la solidez de un proyecto que continúa creciendo año tras año.
El equipo afrontará ahora dos encuentros consecutivos para cerrar la temporada, con el objetivo de ofrecer una última alegría a su afición y celebrar la permanencia en casa, en el Polideportivo María Almendro Pons.